|
Dislexia sin Barreras |
||||
A la altura de sus ojos por Soledad Cavero
Nuestros hijos deben de saber que nosotros como padres entendemos los problemas que tienen para seguir su proceso de aprendizaje. El mensaje que ellos tienen que recibir, y que todas las personas implicadas en su enseñanza deben de transmitir, es que él no es tonto, sino que tiene otro ritmo de aprendizaje. El niño debe de saber que se le quiere y que puede tener los mismos éxitos que sus compañeros; si el entorno inmediato que le rodea le transmite confianza, él confiara en sus posibilidades. Si por el contrario los padres se muestran muy ansiosos con las dificultades de su hijo esto se traducirá en un aumento de la ansiedad y de sus miedos. Algunos de los problemas que pueden presentar nuestros hijos se traducen en el colegio de la siguiente manera: (Asociación Británica de Dislexia): Educación infantil Historia familiar Retraso en aprender a hablar con claridad Dificultad para realizar secuencias Dificultad parea aprender rimas infantiles Primera etapa Educación Primaria Dificultad para leer o escribir Dificultad para aprender el alfabeto, las tablas, los meses en general todo aquello que implique una secuencia Falta de atención y concentración. Frustración, puede que inicio de problemas de conducta. Dificultad para diferenciar la derecha de la izquierda Segunda etapa de Educación Primaria: Errores lectores Poca o escasa comprensión lectora Un niño desorganizado en casa, en el colegio Dificultad para copiar en la pizarra o en el cuaderno Falta de confianza en sí mismo Inmadurez Educación Secundaria Obligatoria Baja autoestima Escritura desordenada Gran dificultad para el aprendizaje de lenguas extranjeras. Baja comprensión y velocidad lectora. Los niños con estas características suelen tener problemas a la hora de seguir sus estudios tanto dentro como fuera del ámbito escolar. Es importante crear una rutina, que el niño tenga claro que va hacer ese día, crear un horario en el que pueda ver como va a ser su día, tiene que ser un horario coherente con su edad y no debe estar cargado de veinte mil actividades extraescolares. Las actividades extraescolares deben de ser un tiempo lúdico en el que nuestro hijo se relacione con otros niños de su edad, juegue, se lo pase bien, pero no tiene que convertirse en un maratón de agotamiento y no puede ser moneda de cambio…. Pero hay que sopesar a costa de qué nuestro hijo sigue un ritmo frenético y llega a casa agotado a unas horas en las que ya no puede rendir académicamente. Lo mismo pasa con los amigos, nuestro hijo ya se relaciona con ellos en el colegio. Pero tiene que tener claro que durante la semana tienen otra serie de obligaciones. Fijémonos ahora en como estudia nuestro hijo. > ¿Dónde debe estudiar? Siempre que se pueda en un lugar fijo para crear un hábito y que así ellos sean conscientes, de que cuando están en ese espacio van a trabajar. > ¿Qué condiciones tiene que reunir el sitio donde va a estudiar? No se debe trabajar ni con la tele encendida, ni con música, ni se atiende el teléfono. La mesa donde va a trabajar debe de ser amplia, y vacía que no este abarrotada de juguetes, revistas, fotos… Enfrente de la mesa es conveniente que no haya nada, ni fotografías, ni dibujos que distraigan fácilmente su atención. La silla en la que estudiemos debe de ser cómoda, con respaldo, y no acostumbrarnos a que estudien de cualquier manera, si lo hacen con el cuerpo pegado a la mesa pierden la visión global de lo que tienen enfrente, por eso es importante sentarse derecho, guardando una distancia entre el papel y la cara. Es conveniente estudiar con dos luces una luz general y otra directa esta ultima de color azul, pues la vista se cansara menos. > ¿Quién debe ayudar a nuestros hijos? Como padres debemos ayudar a nuestros hijos pero en ocasiones se produce una situación de ansiedad y stress, es mejor que un profesional cualificado se encargue de ayudar a nuestros hijos, alguien que entienda los problemas de aprendizaje que tienen. Profesores de Educación Especial, psicopedagogos, psicólogos educativos etc.… La persona que ayude a nuestro hijo debería si se puede estar en contacto con el tutor, para que se trabaje en la misma dirección. > ¿Cómo debemos estudiar? Nuestros hijos se levantan muy temprano, en ocasiones llegan a casa a las seis o a las siete cuando su nivel de atención es mínimo y el de cansancio es máximo. Pongamos que nuestro hijo sale del colegio a las 4 llega a casa a las 4 y media debemos de darle media hora para que meriende tranquilamente y haga lo que le apetezca, pasado este tiempo debemos empezar a estudiar en periodos de tiempo, cada niño tiene su ritmo y hay que encontrar el ritmo de cada uno. Algunos pueden estar concentrados media hora otros una hora, es aconsejable que se descanse 10 minutos entre bloque y bloque. > ¿Qué asignaturas debemos estudiar primero? Elaboración de un horario Las asignaturas que impliquen mas concentración, las teóricas y dentro estas las primeras deben de ser las que más nos cuesten. Las asignaturas que no impliquen tanta concentración y entre estas las primeras deben de ser las que nos cuesten más. Para facilitar el estudio elaboro un plan de trabajo basado en el horario escolar. Miro en el horario escolar el lunes y veo que asignaturas tengo, las subdivido en teóricas y practicas. Una vez que tenemos los dos bloques empiezo por el teórico y pregunto cuál cuesta más, esa será la primera asignatura que tendré que estudiar.
Hacemos lo mismo con el bloque práctico y con los demás días. Cuando terminemos el plan de trabajo ponemos en la puerta o en un lugar donde lo veamos bien en nuestra habitación el horario y debajo de este el plan de trabajo. > ¿Cómo debo de organizar mi material teórico para estudiar? Si el profesor da apuntes y no soy capaz de seguir el
ritmo de este. Pedirle que nos dé una copia de estos.
o Si el temario esta en el libro
Primero una lectura global, subrayando las palabras que no entendamos, buscándolas en el diccionario y sustituyendo estas por sinónimos. Lectura por párrafos, sacando un título que englobe el párrafo. Elaborar un esquema con los títulos. Hacer este esquema con nuestras palabras. Si nuestro hijo tiene dificultades lecto-escritoras o falta de comprensión lectora no es aconsejable que haga este ejercicio solo, debe de hacerlo con un adulto. Algunos niños tienen una mejor memoria auditiva que visual por eso es bueno grabar los esquemas y que los escuchen. > ¿Cómo
debemos de preguntar?
Pero
la mayoría de las veces los exámenes se hacen por escrito, la tensión que
esto genera en estos niños hace que se frustren y que den por perdido el
examen antes de empezarlo.
Nosotros
desde casa debemos prepararlos para las pruebas escritas haciéndolo lo más
semejante al colegio, con tiempos y por escrito.
Las preguntas
deben de ser cortas y concisas.
Lo
debe de corregir él para que vea donde están los errores y que busque la
solución correcta.
Como
padres no debemos transmitir a nuestros hijos que su trabajo se valora
entorno a una nota, debe de ser consciente que valoramos sus esfuerzos y su
trabajo aunque estos no se reflejen en las notas.
Así
como siempre dar las mismas pautas y el mismo mensaje.
> ¿Qué
se podría hacer desde el aula?
Hacerle
saber que puede preguntar sobre lo que no comprenda.
Asegurarse
de que comprende las tareas que lleva para casa, a menudo no las comprende.
Dividir las lecciones por partes, para que comprenda mejor las instrucciones verbales. Se le debe repetir la información mas de una vez debido a su problema de distracción, memoria a corto plazo y su escasa capacidad de atención. Mejor hacerle exámenes orales que por escrito, a menudo estos niños se expresan mejor oralmente. Necesitará ayuda para relacionar los nuevos conceptos con los conceptos previos. Se le debe ayudar leyendo el material de estudio y en especial los exámenes. Leer libros que estén a su nivel de capacidad lectora. Tener en cuenta que les costara más hacer las tareas que a los demás. Procurar que sus tareas no sean tan extensas como las de sus compañeros y que sean concretas. Desarrollar su autoestima, realizando observaciones positivas sobre su trabajo. Finalmente, permitirle al niño utilizar todos los medios a su alcance. © Soledad Cavero es Profesora de Educación Especial
|